Carlos Rey-Moreno

Carlos Rey-Moreno: «Trabajamos para acortar la brecha digital en zonas rurales de África, América Latina y Asia»

Carlos Rey-Moreno es ingeniero en telecomunicaciones y coordinador de proyecto en la Association for Progressive Communications. Gracias a su trabajo, a la labor que desempeña su organización, cada vez más personas en todo el mundo logran acceder a las posibilidades de desarrollo que brinda Internet. Una tecnología que permite que por ejemplo vayamos a encontrar a Carlos a un coworking cercano a la playa de Las Canteras para hablar de remote workers. Carlos Rey-Moreno ha establecido su base aquí, en Gran Canaria, desde donde lidera proyectos para facilitar acceso a Internet de manera asequible en zonas rurales de África, América Latina y Asia. Con solo 36 años ha visitado más de 50 países y ha vivido en 7 de ellos durante un largo periodo. Con él hablamos de cambio social y trabajo en remoto.

 

Eres ya un experto en esto del teletrabajo, ¿en qué momento y por qué decidiste optar por esta modalidad laboral?

Realmente no fue una elección consciente, la vida me ha ido poniendo en este camino. Vengo del mundo académico, un ámbito en el que la autonomía se valora bastante, donde hay una gran parte del trabajo que se puede hacer en casa o por tu cuenta.

Hace algo más de tres años me llegó la oportunidad de trabajar con una ONG internacional, la Asociación para el Progreso de la Comunicaciones. Ellos se organizan completamente online, desde hace 30 años. Más allá de que este fuera un trabajo remoto, me interesaba mucho trabajar con ellos y salir del mundo académico. Con esta organización solo nos reunimos presencialmente una vez al año.

 

¿De qué manera ha cambiado tu vida por el hecho de teletrabajar? ¿Qué opinas de esta corriente, de este movimiento de cambio global?

Pese a que antes ya trabajaba con cierta libertad en una universidad de Sudáfrica, de alguna manera sí debía estar allí. Esta nueva responsabilidad, en cambio, me ha permitido tener mayor flexibilidad. Entre otras cosas, pude venirme a Gran Canaria y así estar más cerca de mi familia, de mi cultura y de la gente que quiero.

Como todo, el teletrabajo tiene aspectos positivos y negativos. Los beneficios son claros en cuanto a la movilidad, a la flexibilidad de horas y lugares desde donde poder trabajar. Para aquellos a los que nos apasiona viajar eso es maravilloso.  Pero también tiene esa otra parte de la soledad, de no tener ese café con los compañeros o esa cerveza de los viernes. La jornada también puede extenderse a lo largo de todo el día, porque debes habituarte a trabajar con gente que está en diferentes usos horarios. Esa parte depende de tu propia organización.

 

Además, más allá de que seas ‘teletrabajador’, tu propio trabajo está estrechamente relacionado con todo este campo. ¿Pero de qué manera se puede mejorar el mundo con lo que hacen en la APC?

Sí, cierto. El teletrabajo, los nómadas digitales, los remote workers, todo esto se posibilita gracias a que Internet está llegando ya a cualquier parte y con una elevada calidad. Lo que nos permite trabajar casi igual que desde la oficina. Pero todo esto tiene una cara B, porque hay mucha gente que aún no tiene acceso o no lo puede pagar, no se lo puede permitir. O aquella gente que desconoce como funcionan los dispositivos necesarios para poder hacerlo.

En nuestra asociación trabajamos para que los derechos humanos en el mundo virtual se cumplan. Derechos como la privacidad o como el derecho a la información.

Me dedico a gestionar proyectos relacionados con la extensión del acceso a Internet de manera asequible a zonas rurales de África, América Latina y Asia. Lo hacemos a través de cooperativas u organismos sin animo de lucro interesados en la autoprovisión de servicios de telecomunicaciones en lugares donde las grandes operadoras multinacionales no tienen ningún interés económico en llegar. La brecha digital impide que se cumplan algunos derechos.

 

Hablando concretamente del destino Gran Canaria, ¿por qué decidiste venirte? ¿Quién o qué te animó a hacerlo?

Tuve unos meses libres desde que entregué mi tesis doctoral hasta que la defendí. Y tengo un buen amigo de la infancia viviendo aquí. Él se quería presentar al examen para guía turístico, pero antes quería hacer todas las rutas y decidí apuntarme. Me recorrí las siete islas Canarias en 2015. Me enamoré de Gran Canaria en particular, por su parte multicultural y activa en muchos sentidos. Se puede hacer surf, escalada, es una maravilla para vivir, con gente muy diversa.

La reunión anual de mi organización se hizo aquí en enero del año pasado. Entonces decidí aprovechar esa circunstancia, recogí mis cosas y vine para quedarme. Venía de pasar siete años en Sudáfrica, un lugar muy diferente y tenía ganas de volver a mi sitio, a mi cultura, a mi lenguaje.

 

¿Cómo es tu día a día en Gran Canaria?

Mi día a día ha cambiado mucho por la pandemia. Antes pasaba dos semanas al mes fuera de la isla, por mi trabajo. Poco a poco fui conociendo gente y haciendo mis grupos. Pero no tenía una rutina más establecida. Este año sí he podido hacerlo algo mejor. Acudo cada día al coworking de Talleres Palermo y trabajo desde aquí, donde tengo reuniones, escribo, leo o gestiono proyectos. Hago voleyplaya, surfeo o también salgo a correr. Los fines de semana procuro viajar a otras islas cercanas.

 

¿Qué te aporta la comunidad de teletrabajadores? ¿Y qué crees que les aportas tú a ellos?

Pues he conectado con gente para jugar al voleyplaya y yo les he puesto en contacto con gente que juega al tenis o les he dicho donde pueden encontrar comida ecológica. A los que son de fuera les cuento aspectos que les puedan interesar al llegar aquí. Supongo que yo aporto una nueva perspectiva por mis viajes, por el hecho de estar en contacto con gente de fuera. Aporto el conocimiento de los movimientos sociales internacionales o de otras iniciativas que pueda conocer.

 

 

 

 

 

¿Qué le dirías a un profesional que esté empezando a teletrabajar?

Le contaría que hay que tener cuidado con las horas de más que echas, porque no desconectas igual, y tu vida puede fácilmente volverse alrededor del trabajo. Es conveniente poner límites, porque contaminar espacios es muy fácil.

 

¿Y qué le contarías a un trabajador en remoto que esté pensando en venir a vivir a Gran Canaria y trabajar desde aquí?

Pues le diría que esto es una maravilla, me he sentido súper acogido y querido. Me han abierto un montón de espacios, de lugares, de actividades que no esperaba en tan poco tiempo. He creado una red de personas increíbles aquí. Todo el mundo habla del clima, del mar, de la comida, que es importante claro, pero además de todo eso realmente está la gente, que es cálida y acogedora. Es muy bonito vivir en un lugar con este.

 

¿Cuáles son tus planes a corto y medio plazo?

De momento, seguiré trabajando para APC, estoy muy contento en Gran Canaria y espero quedarme un tiempo más. No veo mucho cambio a corto y medio plazo, estoy muy a gusto aquí y no veo la necesidad de cambiar.

 

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*Más información sobre la APC en su sitio web.
**Perfil profesional en LinkedIN de Carlos Rey-Moreno

 

Textos: Ana Sánchez. Fotografías: Leopoldo H. Santana

 

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