Hablamos con Maryam Alvarado de fotografía, de imagen turística y de viajes

Las fotografías de Maryam Alvarado, alias ‘Malmo’, remezclan el retrato y el paisaje humano con composiciones que combinan la naturaleza, la poesía y la música. Malmo es una fotógrafa freelance que compagina proyectos personales y profesionales con la actividad docente. Fuimos a conversar con ella sobre la imagen gráfica en el turismo y sobre cómo la revolución digital afecta al trabajo creativo. Nos regaló claves para leer mejor los cambios que Internet propició en la producción de imágenes publicitarias.

 

El turismo fue durante años un sector con comunicación estandarizada. Seguíamos estándares cerrados por la necesidad de adaptarnos a los soportes de grandes turoperadores. Ahora con Internet todo se revolucionó y los destinos ven la necesidad urgente de sumar talento creativo para diferenciarse mejor. En tu caso, ¿qué aspectos de la industria de los viajes te podrían llegar a interesar?

Si!, Internet lo ha revolucionado todo en general y las tendencias ahora están en continuo cambio. A veces puede llegar a ser estresante, la velocidad a la que hoy en día se mueve todo. Pero por otro lado, ¡las oportunidades que te ofrece Internet son inmensas!

Aunque mi especialidad nada tiene que ver con los viajes, curiosamente en mis inicios como estudiante de fotografía una de mis modalidades preferidas era precisamente esa, el reportaje de viajes. Me chiflaba la revista National Geographic y me visualizaba viajando por el mundo con mi cámara a cuestas, fotografiando a las personas y sus culturas, a lo Sebastiao Salgado o a lo Steve McCurry. Más tarde incluso estudié en la universidad la carrera de geografía, aunque sin embargo mi tendencia artística me fue llevando luego por otros caminos.

 


Tus fotos guardan una estética muy cuidada y estilizada. Ese mimo por la parte formal choca con la vorágine de imágenes turísticas que circulan por Internet, donde todo tiene mucha uniformidad. Preguntamos tiempo atrás sobre eso a Nacho Glez. Oramas y nos habló de la poca durabilidad de la fotografía actual. Explicó que se ha convertido en otro bien de consumo rápido, sin casi reposo.

Si, estoy de acuerdo con Nacho. Por esto mismo que hablábamos antes, en Internet todo pasa rapidísimo. Después de tu “post” viene otro, y luego otro y otro. Es un estímulo constante y muy adictivo.

Se ha perdido el reposo de observar, en una exposición, o en las revistas, que es un formato mucho más pausado. Ganamos unas cosas y perdemos otras. Ahora se fotografía con el móvil, siempre a mano. Y fotografíamos constantemente. Por otro lado, ahora la imagen es importantísima. Piensa en plataformas como Instagram, que dependen de ella. Y hoy en día una imagen cuidada e impactante es decisiva para llegar a atraer y captar la atención. Y aunque también podemos ver mucha calidad, creo que no nos da tiempo a digerirla.

 

 

 

 

En tu opinión, ¿qué elementos no deben faltar en la representación gráfica de una marca turística? A veces tendemos a centrar todo en la comunicación del buen tiempo. Y quizás ahora cabría una composición de imagen más compleja.

Pienso que todo depende de qué es lo que vende esa marca. Y también de a qué público va dirigida. Si vendemos por ejemplo una semana de sol y playa, dirigida a un público de ‘todo incluido’, pues quizás lo que abundará sea eso, imágenes generalistas de buen tiempo, buen paisaje y poco más.

Si queremos en cambio atraer turismo cultural, por ejemplo, pues probablemente ese público sí sabrá valorar y encontrará atrayentes otro tipo de imágenes. Al final la tendencia viene marcada por lo que se vende y con qué se obtienen más beneficios. Y por eso el sector de la cultura es uno de los primeros sectores que sufre en situaciones de necesidad.

Personalmente pienso que lo ideal sería la utilización de imágenes en las que pudiéramos plasmar la esencia de un lugar en todas sus vertientes: climátológica, paisajística, cultural. Por lo que volvemos un poco de vuelta a los reportajes de National Geographic ..jajaja

 

¿Cuáles son los clichés que evitarías a la hora de vender gráficamente un destino?

Más que eliminar, trataría de incluir ese otro tipo de imágenes que hablan de un lugar, más allá de sus playas y su oferta hotelera. Pero si es veraz, toda información es correcta y resultará de utilidad.

El problema, para mi gusto, viene de la utilización de una repetición constante, del mismo tipo de imágenes que dan una visión limitada de lo que se puede encontrar en un lugar. Quizás si a los profesionales que hacen las campañas se les pidiera plasmar la esencia del lugar, en vez de dar meramente por hecho que la gente solo quiere consumir determinadas cosas, pues entonces se iría dando un giro al sector.

 

Hotel Madrid - foto de Maryam Alvarado

 


¿Cuánto tiempo puede llegar a ocuparte una fotografía desde que empiezas a pensar el concepto hasta que cierras la posproducción?

Tengo imágenes que me han llevado días. Y tengo otras que no he conseguido materializarlas hasta meses después, ya fuera por falta de tiempo, por falta de algún recurso. Pero en general mis imágenes son un proceso lento que se gesta en mi cabeza, sin prisa, y que aparte de la fotografía en sí, pasan por un proceso de postproducción digital que me suele llevar más tiempo que la propia toma de la imagen. Y aquí hablando de mi obra artística claro.

Es un proceso muy personal con el que sufro y disfruto muchísimo al mismo tiempo.

 

En tu caso, ¿cómo han cambiado las herramientas digitales tu forma de trabajar?

A mí me influyó mucho la edición digital, influyó muchísimo en mi obra. Yo vengo de las últimas generaciones analógicas. Soy de la vieja escuela de carrete y cuarto oscuro, y pocos años después todo se revolucionó. Pero yo era carne de cañón de Photoshop jajajaja. Creo que se me veía venir porque ya en el cuarto oscuro me pasaba la vida intentando aplicar técnicas para ir más allá y hacer de la fotografía un elemento más plástico, más artístico. Pintaba, solarizaba, transfería a otros soportes.

Hasta que me presentaron a Photoshop, y nos enamoramos jajajaja. Me han llegado a decir que más que fotógrafa, yo uso la fotografía como soportes. Y en alguna obras sí es así.

 

 

Gran Canaria genera cada vez más interés entre productoras y agencias publicitarias de fuera de la región. ¿En tu opinión que tiene la isla que la convierte en escenario solicitado? ¿Qué la hace especial para generar interés entre profesionales?

Creo que en un espacio geográfico reducido tenemos una variedad inmensa de paisajes y posibilidades. Además de un clima super favorable y una situación política estable (…antes del covid claro está), y también una mentalidad abierta. Siempre me ha parecido una elección fantástica que Canarias se posicione como un destino para las productoras. Nos da a conocer, nos promociona, establece contactos interesantes, abre otras opciones laborales, crea otro tipo de turismo…

 

 

Vimos que participas en un proyecto nuevo que reúne a creadores del archipiélago, Canarias2020arte. ¿Los creadores en las islas siguen teniendo los mismos problemas que 10 años atrás? ¿Y por qué parece que los artistas han dejado de reunirse en colectivos como antaño?

Aunque Internet nos abre un mundo de oportunidades, creo que la insularidad y la lejanía siempre va a ser un hándicap para cierto tipo de sectores, entre ellos el artístico. Tenemos limitaciones y el cuento suele acabar rápido. Entonces sientes la necesidad personal y profesional de expandirte, si quieres crecer más. Por eso muchos acabamos yéndonos en una época de nuestra vida fuera del archipiélago. Lo cual también resulta fantástico para explorar, crecer y vivenciar.

Y respecto a los de agruparse o formar colectivos, quizás como comentaba antes, con la llegada de Internet ya no hay tanta necesidad de ello, que no digo que sea sustituible, pero a través de las plataformas digitales te abres al mundo, te das a conocer, estableces relaciones y contactos con personas de todos lados. Y quizás no sientes tanta necesidad de dirigirte a un colectivo para compartir o hacer actividades.

 

 

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Glam islanders. «life is attitude»

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Es verdad que Internet abrió vías de difusión a los creadores de imágenes, pero quizás a riesgo de desvalorizar su trabajo. Remedios Zafra habla de eso en sus libros, alerta que la cultura-en-red construyó un gran espacio donde se fragmenta la obra creativa y se pierde el rastro de los nombres propios. Cuenta que ahora se ‘paga con ojos‘, describe esa obsesión por ser vistos, ‘likeados‘, cuantificados. No sé si ese nuevo mundo llega a ser un ámbito sano para los autores…

Definitivamente Internet es un arma de doble filo. Es una herramienta y un soporte fantástico. Ha democratizado el talento, y si eres bueno lo verán y lo valorarán. Antes la cosas era más de tener buenas relaciones, de llamar a las puertas. Ahora cualquiera puede exponer su trabajo, demostrar su talento, encontrar su comunidad. Y eso me gusta muchísimo de Internet.

Internet ha democratizado el talento

Pero también es una herramienta que nos hace mucho de espejo y que deja al descubierto nuestras carencias y vulnerabilidades como sociedad. Y no creo que el problema sea ya tanto de Internet, que es una herramienta sin más. Pienso que viene antes del hecho de dejar de manifiesto que como sociedad y como individuos tenemos un problema de valores y de inseguridades. Un problema que debemos atender.

Haciendo referencia al libro yo diría eso de “Más platón y menos likes”. Y además creo que también tenemos un compromiso con las nuevas generaciones que son las más vulnerables. A nosotros Internet nos ha cogido por sorpresa, y lo vamos gestionando como podemos. Pero debemos preocuparnos para que los niños de ahora no caigan mañana en nuestros mismos errores.

 

 

Fuiste formadora de fotógrafos en la ECFI. ¿Qué cosas te interesan del hecho de enseñar? ¿Enseñar te llevó a replantearte cosas con tu propia manera de trabajar?

La experiencia de enseñar fue un regalo que no me esperaba. Un regalo que vino a darme momentos preciosos e incluso de superación personal, porque yo tenía mucho miedo escénico.

De enseñar me interesa el hecho de compartir y ver crecer. Compartir el conocimiento que uno ha ido adquiriendo a través de los años con personas que tienen tus mismos intereses. El ver evolucionar a otra persona a través de tu aporte y tus enseñanzas es algo muy hermoso. No pasa siempre con todos los alumnos, pero cuando pasa es super gratificante. Y sí, enseñar me ha hecho mejorar, reciclarme y replantearme maneras de trabajar, por supuesto.

 


¿Para ti la fotografía es sólo un oficio o llega a ser algo más?

La fotografía no es para mi un oficio en absoluto. Es una expresión de mi alma, es un divertimento, es una experiencia vital y si me lo permites es una canalización de la creatividad universal. Todo un regalo vaya…jajajaja. Y es algo que a través de expresarla como un oficio me ha permitido compartirla con los demás.

 

 

 

Conversamos tiempo atrás con un cineasta y periodista, Luis Roca, que explicaba que el romanticismo de los grandes viajes se perdió sin vuelta atrás. Probablemente sea verdad. Y es una pena, había algo mágico en esa iconografía de viajeros que se movían con mil maletas sin saber cómo sería su destino. ¿Crees que aún se puede viajar a la antigua usanza? ¿O la tecnología lo volvió todo demasiado previsible?

Hace poco vi una foto de una cola larguísima de alpinistas esperando para hacer cima en el Everest. ¡Casi me da algo! Me pareció surrealista y rocambolesco. Y precisamente esa imagen me hizo pensar sobre lo mismo. El mundo se nos está quedando pequeño, pensé.

Solía leer libros sobre viajeros y exploradores del siglo XIX y si piensas por un momento en como es el mundo ahora, creo que como no te vayas a zonas inexploradas del Amazonas ya no hay mucho que rascar jajajaja. Obviamente no se puede volver a esa época, pero si creo que aún puedes meter lo que te quepa en una mochila y comprarte un billete a algún sitio, sin saber ni donde vas a dormir ni que ruta exacta vas a hacer…

Siempre habrá algo de romanticismo en ese ir sin rumbo, con una mente abierta, entregándote a la vida y a ver que pasa. Además si vas así, en ese plan, seguro que va a ser un viaje fantástico, tanto por el país en cuestión como hacia tu interior!

 


Una última pregunta. Pedimos una recomendación triple. ¿Qué libro de fotografía regalarías a un amigo?

Ashes and Snow, de Gregoy Colbert.

 

¿Qué fotógrafo o fotógrafa de Canarias recomendarías no perderse?

Buff! Hay muchos… Leo H. Santana, Marcos Cabrera, Rafael Arocha, Sara Yun….

 

¿Qué lugar de Gran Canaria preferirías que nunca fuera demasiado popular, que no saliera nunca en las guías, ni que mucha gente alcanzara a conocer?

Difícil pregunta, porque aunque me encanta el campo, como lugar idílico soy más de costa, y aquí en general la costa está muy masificada…

Pero hay un lugar en Juan Grande que sí suele estar bastante solitario y que me parece muy especial. Y en general, si hablamos de todo el archipiélago, la playa de La Francesa, en la Graciosa, ¡que siempre se muestra ante mí espectacular!

 

 

 

 

 

*Conozca en su web el portfolio de fotografías de Maryam Alvarado ‘Malmo’

 

 

 

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