El proyecto comunitario ‘A pie de Risco’ reinventa otras formas de turismo en los riscos de Las Palmas de Gran Canaria.

Sara Juan Miranda, traductora intérprete y guía turística, forma parte del equipo de trabajo de la Fundación Canaria Farrah en ‘A Pie de Risco‘. Un mágico plan de Desarrollo Comunitario con programas de acción social que reúne a gente comprometida con el barrio de San Nicolás y San Juan, en Las Palmas de Gran Canaria. En “A Pie de Risco” realizan talleres para la promoción económica y social del barrio desde el eje del turismo sostenible. Vecinas y vecinos integrados en el proyecto han creado rutas y servicios de acompañamiento al turista, aprovechando el valor patrimonial de la zona como motor de desarrollo. De todo ello hablamos con Sara Juan y Manuel Talavera, vecino y trabajador de la Fundación Canaria Farrah, encargado también de las rutas.

 

¿Por qué surge el interés en abordar el turismo sostenible desde A Pie de Risco?

Hace 8 años aproximadamente nació la semilla de lo que es hoy el proyecto A pie de Risco turismo. La necesidad de dar respuestas a la problemática socio-económica del barrio nos llevó, primero, a estudiar a fondo los recursos y las oportunidades de este entorno, para diseñar estrategias de desarrollo coherentes. Una de las acciones surgidas en ese trabajo participativo de diagnóstico inicial fue la de elaborar una serie de rutas, con diversos grados de dificultad, para hacer una oferta atractiva y variada al turista.

El turismo sostenible como eje transversal permite realizar numerosas actividades: artesanía, gastronomía, formación y desarrollo de competencias para la gestión del territorio, manipulación de alimentos, inglés, atención al cliente, labores de embellecimiento, emprendimiento local, promoción del empleo en el barrio…

La ruta básica acaba en un Punto de Información Turística que tenemos en la sede de la Fundación Farrah, en la parte baja del Risco de San Nicolás, donde se dispone de souvenirs elaborados por los vecinos y las vecinas del barrio. Este centro, sito en la calle Álamo nº6, tiene espacios destinados a la formación, taller de costura, y acoge también el proyecto A pie de Risco Infancia.

 

¿Las rutas turísticas que organizan están abiertas a todo tipo de público? ¿También a viajeros de fuera de la isla?

Las rutas las solemos organizar los sábados por la mañana, ya que creemos que es una buena oferta de ocio para el fin de semana. Puedes dar un paseo por este barrio, conocer lugares que muchos nunca han visto dentro de su propia ciudad (en el caso de los locales), tomar un aperitivo en una cantina del barrio o disfrutar de una panorámica espectacular de toda la ciudad.

A las rutas se puede apuntar cualquiera que esté interesado, tanto turistas locales como nacionales e internacionales, eso sí, hay que tener en cuenta que hay que subir algunas cuestas, porque el barrio está construido en una ladera, el risco propiamente dicho. Pero sí, la idea es que todos, tanto nativos como viajeros, puedan disfrutar de este lugar.

 

La ciudad vista desde el barrio de San Nicolás, ¿qué tiene de diferente? ¿Qué hace especial este lugar?

La vista desde la calle Sierra Nevada es espectacular, tienes el gran Océano Atlántico justo enfrente. Si cierras los ojos y respiras hondo puedes sentir hasta la sal del mar. Si miras a la derecha puedes contemplar Vegueta con su Catedral de Santa Ana. Justo debajo, el barrio de Triana y el Parque de San Telmo. Y a la izquierda podemos divisar el conjunto volcánico de La Isleta.

 

 

 

El Risco de San Nicolás es, sin duda, con su peculiar estructura tipo kasba, un lugar pintoresco, lleno de encanto, con su laberinto de calles y callejuelas. Además, hay que recordar su valor histórico y patrimonial, en él se encuentran el Castillo de Mata, el Castillo de San Francisco, la Ermita de San Nicolás de Bari y los restos de la muralla norte de la ciudad. Son vestigios de lo que fue una ciudad amurallada y fortificada, en varias ocasiones asediada por piratas y corsarios.

San Nicolás jugó un papel determinante en la construcción de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, y actualmente ofrecemos un recorrido por la historia, que remonta al visitante a la época del pirata Van Der Does…

 

¿Nos podrían contar alguna otra experiencia similar a la que Uds. proponen? Seguro hay experiencias ‘primas-hermanas’ en otros lugares, que también unen el activismo social con el turismo. Rio de Janeiro quizás sea el caso más conocido, pero seguro hay más…

Pues sí, la verdad es que esta manera de dar a conocer un barrio en la ciudad está cada vez más extendido. En Brasil, está el caso de las Favelas. Pero no sólo en Brasil, sin ir más lejos, en la península existen experiencias similares, como en Cataluña, donde algunas empresas ya cuentan con proyectos sociales en los que sus beneficiarios ejercen de guías.

En el Reino Unido sucede lo mismo, y funciona de maravilla. Son diferentes maneras de ejercer un turismo comunitario y social. Las posibilidades que se abren a estos barrios y comunidades son muy interesantes, porque a la vez que reinventamos el sector, nos acercarnos a un modelo de turismo cada vez más sostenible, local, comprometido, comunitario y creativo.

 

 

 

Las nuevas generaciones, con toda la información que tienen a mano, se van alejando de los viajes turísticos paquetizados. Y se interesan más y más por la vida real de las comunidades de acogida, por productos de proximidad, o por su huella ecológica. ¿Se aviene un cambio profundo en la forma en que viajamos los europeos?

Sí, sin duda, estamos asistiendo a un cambio en la forma de viajar. Es por eso que el sector se está transformando y todos los días surgen propuestas innovadoras. Nuevas empresas turísticas que ofrecen experiencias donde por unas horas te metes de lleno en las comunidades locales, ya sea visitando a unas mariscadoras de Galicia, como creando mosaicos con la técnica de Gaudí en Barcelona (turismo creativo) o realizando una cesta de la mano de una maestra artesana.

Poner en valor las costumbres y tradiciones, respetar la realidad social y cultural de las comunidades locales, forma parte de las nuevas tendencias, eso está claro.

 

¿Cuál fue el germen de ‘A Pie de Risco‘? ¿Cómo empezaron a idear el proyecto?

La Fundación Farrah llega al Risco de San Nicolás en 2011, con un proyecto social de carácter puntual para el fomento de la parentalidad positiva, financiado por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. A partir de la insistencia de un grupo de vecinas la Fundación permaneció trabajando en el barrio. Y como resultado de este trabajo de estudio y diagnóstico, en el que han participado vecinos, vecinas y trabajadores y personas voluntarias de Farrah, se gestó A PIE DE RISCO.

Este Plan de Desarrollo para el barrio surge de la necesidad de dar respuesta a la problemática del mismo, a partir de sus propias fortalezas y oportunidades.

 

En Farrah cuentan con mucha experiencia en el trabajo social. Hoy con la democratización de Internet crecen las marcas que se interesan por invertir en acciones de ‘Responsabilidad Social Corporativa’. ¿Cómo se debería impulsar la RSC en el sector turístico? ¿Qué aconsejan evitar? ¿Qué no se debe hacer nunca?

Sí, la Responsabilidad Social Corporativa surge entre otras cosas por una mayor toma de conciencia desde el mundo empresarial. El sector privado se inclina a generar, además de beneficios económicos, un bien social. Y se hacen negocios desde una manera responsable y respetuosa.

Una nueva tendencia que es muy importante porque actúa sobre pilares necesarios para el desarrollo positivo de la sociedad: derechos humanos, respeto medioambiental, entorno laboral saludable…

 

 

Dentro de la propia empresa, por ejemplo, ahora que soy madre, veo muy importante el tema de la conciliación familiar, el facilitar de alguna manera que haya en los espacios de trabajo servicios puntuales que se encarguen del cuidado de nuestros hijos.

Otra manera de impulsar el RSC en este sector es la integridad en la creación de los productos o servicios turísticos. ¿Cómo hacemos eso? Pues respetando el medio ambiente, la cultura local y ofreciendo a las comunidades la oportunidad de desarrollar actividades generadoras de ingresos.

 

 

 

Y la archiconocida ‘transparencia’ en las organizaciones que se pregona tanto, que se
aventura llegará pronto, ¿creen que estamos aún muy lejos de eso, de ver empresas más transparentes?

En Farrah nos regimos por códigos muy estrictos en referencia a esta cuestión, creemos que hay que fomentar esta cultura de transparencia y buenas prácticas en todas las esferas socio-económicas, en la administración pública y en las empresas privadas. Ojalá no tardemos mucho en lograrlo. A eso es a lo que deberíamos llegar, ¿no?

 

Una última pregunta, ¿qué cosas crees Sara que hacen interesante Gran Canaria? ¿Por qué te gusta vivir aquí?

A título personal creo que Gran Canaria tiene una oferta muy interesante, la tienen todas las islas. Para la población y también para los turistas. Parece un tópico, pero es realidad. Este clima es uno de los mejores del mundo y eso hace muy agradable vivir aquí. Esta eterna primavera combinada con las maravillosas playas hacen de esta isla un auténtico paraíso. La arquitectura urbana en algunas zonas es espectacular. A mí me encanta ir mirando todos los edificios cuando camino por la ciudad, e imaginarme cómo sería durante los siglos pasados, me parece muy divertido.

Además del encanto del casco histórico de la ciudad, está la zona del Parque Santa Catalina y el Puerto, que alberga muchas historias que rescatar. También, por supuesto, destacaría la oferta cultural amplia en la isla y en Las Palmas de Gran Canaria: festivales de teatro y danza, de música, una oferta muy variada para la Infancia, mercados de comida, ferias gastronómicas, fiestas en los municipios, etc…

Desde luego, aquí no hay tiempo para aburrirse…. ¡Yo no puedo pensar en un lugar mejor para vivir!

 

 

 

*Conozca las rutas turísticas por San Nicolás de ‘A pie de Risco’
**Toda la actividad de la Fundación Canaria Farrah, en su sitio web

 

>fotos del reportaje: [Patricia Izquier. A pie de Risco + Bea Rivero]

 

 
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