Angel L. Aldai, Tullio Gatti, Tato Gonçalves y Nacho González Oramas, en Agaete

Los ojos de una isla: cuatro grandes creadores de nuestra imagen turística

La luz de Gran Canaria es parte de su marca, su identidad y también su originalidad, es el alma de una isla de contrastes entre los volcanes y el océano, la humedad del alisio y la calima cálida. Un patrimonio intangible, pero visible, lleno de instantes efímeros que muestran el paisaje y cada uno de sus elementos, provocando el deleite de todas las personas que nos visitan para conquistar sus corazones. Imágenes que recorren el planeta con un catálogo de recuerdos tan amplio como llamativo.

Esta atracción de la isla hacia los fotógrafos y viajeros está documentada en las primeras guías internacionales ‘Brown’ y ‘Baedeker’, en los grandes reportajes de ‘National Geographic’, o en producciones nacionales como las guías ‘Afrodisio Aguado’ o las de ‘Editorial Destino’ con el extraordinario reportaje gráfico de Ramón Dimas.

En la isla, algunos pioneros de la fotografía turística fueron Kurt Herman, Teodoro Maisch, o ya en los 60 la eclosión turística con Fachico Rojas, pero esta actividad dio un vuelco con la creación del Patronato de Turismo (hoy Turismo de Gran Canaria) que solicitó en 1975 a varios de los fotógrafos más destacados plantear la imagen de la isla para sus planes de promoción. Entre ellos figuraban Fachico, César Honaine y Tullio Gatti, que fue el elegido.

Desde aquellos momentos se produce una profunda transformación de la imagen gráfica, coincidiendo con la extensión de la imagen en color y la calidad de la diapositiva.

«En la naturaleza, la luz crea el color. En la imagen, el color crea la luz» afirmó Henry Cartier-Bresson. Y esa luz con sus continuas metamorfosis inspiró a una saga de fotógrafos que hicieron de Gran Canaria una exposición continuada de sus bellezas de paisajes y detalles. Todo era creación y delicadeza, grandiosidad y asombro para un viaje de ensueño.

Con motivo del 50 aniversario de Turismo de Gran Canaria hemos reunido a cuatro testigos gráficos de la isla que han definido nuestra imagen a través de sus ojos con lente y sensibilidad: Angel L. Aldai, Tullio Gatti, Tato Gonçalves y Nacho González Oramas.

 
 

 

 

 
 

Tullio Gatti hizo de su arte un fenómeno popular y promocional en millones de postales y posters. Con una luminosidad y colorido reconocibles.

Gatti hizo de su arte un fenómeno popular

 


 
 

Tato Gonçalves transforma espectaculares momentos en tranquilos rincones de paz y belleza, buscando el alma de cada instante, de cada mirada que se cruza con su objetivo.

Gonçalves busca el alma de cada mirada

 
 

 
 
Ángel L. Aldai ha documentado los espacios y ángulos con una mirada arquitectónica en la que refleja el aire, la luz y las sombras, dejando como legado una colección de libros que invita a visitar una y miles de veces cada lugar de Gran Canaria.

Aldai refleja el aire, la luz y las sombras

 

 
 
Nacho González Oramas comenzó aprendiendo del directo, en exposiciones, conciertos… jugando con los efectos luminosos que le han llevado a convertir el mapa celeste de la isla en una danza armónica de nuestros símbolos geológicos con el celaje de un universo que podemos acariciar en sus fotos.

González Oramas reconvierte el mapa celeste de la isla

 

 
 

Este 50 aniversario nos ha permitido disfrutar del encuentro en una agradable tarde en Agaete de estos cuatro artistas, los ojos de una isla enamorados de la luz, el paisaje y la identidad de Gran Canaria.

 


 
 

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Texto: Michel Jorge Millares
Fotografía: Arcadio Suárez