María Lezcano: ‘Los guías turísticos somos grandes fidelizadores y embajadores del destino’

María Lezcano es el tipo de guía turística que cualquiera querría encontrar en vacaciones. Buena compañía para revelar las capas que forman Gran Canaria, sus mil historias envueltas una sobre otra, como en una matrioshka. María guarda recursos para guiar el camino a todo tipo de turistas y caracteres. Con mucha mano izquierda, ganada por años de experiencia en este oficio que es exigente, y aún poco reconocido. Su recorrido profesional en el turismo, que inició en la hotelería, se alarga luego en una amplía trayectoria acompañando a los viajeros por cualquier rincón imaginable del destino. Su trabajo, que adora, le guía a ella a un redescubrimiento inacabable de Gran Canaria, la isla cambiante.

 

¿Por qué es interesante la historia de esta ciudad, la historia de esta isla? ¿Qué hace de este rinconcito del mundo un lugar singular?

Cualquier ciudad del mundo tiene algo que ofrecer y algo que destacar. El truco está en conocerlo, en saber contarlo y en querer vivirlo. No hay un único motivo que haga singular a Las Palmas de Gran Canaria, pero es una ciudad que enamora: el clima es una gozada, sobre todo en la época otoñal-invernal, los ciudadanos somos “disfrutones”: ruidosos, divertidos y por lo general muy amables.

Siempre cuento en mi discurso que los canarios somos africanos de mente europea y un alma un “tanto caribeña”. Esto lo podría extrapolar a la ciudad misma. Es decir, te puedes sumergir en ese mundo tan africano y prehispánico en el Museo Canario, pero también perderte por barrios como Triana y Vegueta, donde solo caminando de una calle a otra pasas de estar en un casco como el de la Habana Vieja a una modernísima ciudad europea. No son pocas cosas para una ciudad….

 

Supongo habrá de todo, como en botica. Pero el público que sueles guiar por la ciudad, ¿tiene alguna idea previa sobre la Historia de Canarias? ¿Demandan recorridos lúdicos o culturales?

En líneas generales, el público que demanda un profesional como es el guía de turismo, sí que quiere un recorrido cultural. En contadas ocasiones eres una mera acompañante de cualquier tipo de actividad lúdica. Esa situación, tan puntual, suele ocurrir cuando trabajamos con algún evento corporativo. Por ejemplo, llevar al grupo a un barco, a un parque temático, etc, etc. Aún así, en esos casos siempre intento aportar algún tipo de ‘discurso cultural’, la cultura siempre está presente en lo que hago.

En cuanto al conocimiento previo de la Historia de Canarias, pues hay de todo. Desde el turista que no sabe ni cuántas islas componen el Archipiélago, hasta aquellos que se han hecho una tesis sobre el destino, no sé si para poner en un aprieto al guía o porque realmente son apasionados de nuestra cultura… ¡Pero ambos perfiles existen!

 

 

 

¿A ti María qué te llevó a este trabajo? ¿Por qué elegiste la profesión de guía turística?

Pues de manera accidental. Después de vivir en Alemania durante un tiempo, comencé a trabajar como recepcionista, para un hotel alemán en el sur de Gran Canaria. Hasta que una cadena local lo compró.

De ser una de las trabajadoras más reconocidas del departamento, pasé a ser una sustituta de las vacaciones de mis compañeros, ya que la nueva empresa no quería contratar de manera permanente.  Me sentí como un simple número, no como la trabajadora que realmente era, así que me planteé marcharme. Un día encontré un anuncio en el periódico en el que una empresa buscaba guías acreditados y me picó la curiosidad. No era un trabajo que me hubiera planteado, pero no sonaba tan mal.

De esto hace ya 22 años. Y creo que es una de las decisiones más sabias que he tomado en toda mi vida.

 

A medida que uno avanza en su trayectoria profesional llega a preguntarse qué tal le habría ido en tal o cual empleo (sobre todo se lo pregunta los lunes ;=) . ¿A tí María te ocurre eso, o eres una enamorada acérrima de tu trabajo, llueva o nieve? ¿Qué otros oficios del turismo te llegan a interesar?

Adoro los lunes, jjajajajajaja, de hecho, es más fácil que tenga libre un lunes que otro día. Adoro mi trabajo, como bien dices, llueva o nieve. Pero si no llueve mejor, que los turistas se ponen de mal humor :=)

Por supuesto que hay días malos y este puede ser un trabajo realmente estresante y agotador. Pero no me planteo qué tal me habría ido en otra cosa. De hecho, intento siempre enfocar todas mis energías en valorar, mejorar y disfrutar lo que tengo y no tanto en especular con lo que podría haber sido. Aunque tengo que reconocer que hay otra profesión-hobby que espero poder “tantear” si consigo formarme al respecto, que sería la escritura. Me gustaría dejar como legado un libro o testimonio. Ya tengo en mente de qué trataría, pero para eso falta mucho, y desde luego no cuento con la formación adecuada, por el momento.

 

¿Por qué es importante la profesionalización de la oferta de guías turísticos?

Por reglamentación y además por protección de los mismos. ¿De qué sirve convocar exámenes todos los años para personas que se ‘matan a estudiar’, y que estas luego salgan al mercado y no encuentren una oportunidad?

El oficio de guía turística es una profesión con un intrusismo muy considerable. Y pensemos que el guía, la guía, es uno de los perfiles profesionales del turismo que más tiempo llega a compartir con el visitante, sea turista y/o crucerista. Le ‘cogemos el pulso’ al visitante, somos embajadores y fidelizadores del destino. Si este perfil profesional, con una labor tan delicada, no pasa unos filtros exigentes, entonces el destino sufre las consecuencias. Muchas administraciones y muchos empresarios lo saben, y por eso tienen bastante en cuenta nuestras opiniones y nuestras propuestas de cambio y mejora.

Esta es una profesión con un intrusismo considerable

 

¿Cuando te iniciabas en este empleo llegaste a tener algún mentor, alguna mentora? ¿O tu oficio obliga a lanzarse al ruedo desde el primer día?

Siempre estaré agradecida a aquellos que me echaron una mano. Y también a los que me pusieron un traspiés, jajajjaja. A todos ellos les debo haber llegado hasta aquí. Reconozco que sí he hecho algunos amigos en el gremio, que siguen siendo un buen apoyo en la actualidad. Ellos saben quiénes son..

 

Los guías turísticos que conozco explican que su trabajo es físicamente de mucho desgaste. No sólo por la implicación que exige ser conductora y animadora de un grupo de personas. También por estar en tránsito continuo, con tanto desplazamiento.

Sí, es una mezcla de cansancio físico y mental. No cierras una oficina, no es un trabajo de esos en los que llegas a casa y desconectas. Muchas veces tienes que repasar a dónde vas a ir al día siguiente,  o planificarte bien, por si tienes algo “medio olvidado”. O incluso reforzar los idiomas. O contestar mails. O hacer recomendaciones, puesto que muchas veces las propias agencias o los intermediadores turísticos te piden consejo sobre dónde crees que deberían llevar a sus clientes, etc. Por eso siempre digo que soy guía desde que me levanto hasta que me meto en la cama…

 

 
 

En ocasiones realizas tours para ‘Turismo de Gran Canaria‘ y para otras marcas públicas, guiando a periodistas, a recomendadores que preparan contenido sobre la isla. Este tipo de trabajos personalizados y para estos perfiles profesionales, ¿exigen organizar algo muy diferente a lo común?

Yo personalmente lo vivo con alegría, con compromiso y gran responsabilidad. Un organismo público invierte un dinero en una promoción y confía plenamente en tí, para que todo salga bien.

Aquí mi estrategia es siempre la de estudiar muy bien el perfil de ese profesional, ver dónde publica y ver lo que publica. Pero dicho esto, luego me dejo guiar por mi instinto, para que según avance el día podamos tomar la dirección correcta y lograr que el recorrido sea multidisciplinar.

Es decir, aunque un periodista venga por ejemplo a escribir sobre gastronomía, no podemos centrarnos únicamente en la visita a restaurantes, tendrá que ver otros productos turísticos y posibilidades que ofrece la isla. ‘Comer bien’ no es incompatible con tener una visión general de lo que es un destino y de todo lo que brinda. En ese sentido, los técnicos que gestionan este tipo de promociones lo tienen claro y ofertan unos programas muy bien planificados e interesantes, y además confían en mi criterio. Todo eso facilita mucho mi trabajo.

 

Te pedimos alguna recomendación rápida, al modo de una revista de domingo. ¿Un edificio histórico de la capital que te resulte muy bello y no todo el mundo conozca?

Creo que mi edificio favorito en la capital es ‘La Casa de las Almenas’, por la calle de La Pelota. No solo es bonita, sino que me encanta la historia de la canción que le escribió Saint Säens a su dueña Candelaria: el vals canariote.

 

 

Siempre que puedo pasó por ahí y cuento la historia a mi audiencia. Por otro lado, si ya el grupo conoce su obra, y me ha ocurrido por ejemplo cuando he trabajado con los ‘Amigos de la Ópera de Viena’, pues entonces saco el vídeo de Youtube con el tema de “Le cloches de Las Palmas” en el que Camile se inspiró en el repique de las campanas de la Catedral. Resumiendo, no solo me parece una casa preciosa, sino que tiene una anécdota muy bonita vinculada a un personaje tan atormentado y singular como Saint Säens.

 

Un sendero de la isla que recomiendes caminar, para olvidarse del trabajo y las prisas..

Siendo del norte de la isla como soy, siendo de Firgas, me quedo por la zona de Osorio. Habré ido muchas veces caminando a Teror por allí, con mi familia. También recomiendo bajar desde Firgas a Arucas. Recuerdo hacerlo con mi abuelo, recuerdo que revisaba las ‘cantoneras’ que pertenecían a la Heredad de Aguas. También me acuerdo bien del olor de la humedad, el fresquito, las ranas cantando…

 

Un restaurante de Gran Canaria que nunca falla, a dónde llevarías a un suegro o a una suegra exigente (tipo ‘melosétodo’) o a una persona complicada (tipo ‘salir de casa es un horror’).

Me los llevaría al restaurante de mi amigo Víctor Lugo, la Casa Romántica. El enclave, en el valle de Agaete, es un sueño. Pero además, el amor y la calidad de su cocina, su servicio, es lo más. Cuando fui a conocerlo por primera vez recuerdo que llegué a las 12.00h y salí a las 20.00h. Casi me quedo a cenar.

 

 
 

Un museo imprescindible en Gran Canaria.

Me quedo con el ‘Museo Néstor‘, en la capital, y con la Casa-Museo Antonio Padrón, en Gáldar.

Tuve la suerte de realizar como público unas visitas guiadas en estos dos museos, y no sé si es por la gran profesionalidad y amor que le pusieron los guías que las realizaban, pero siempre pienso en estos museos como ejemplo de lugares no muy visitados, pero recomendables y muy interesantes.

De Antonio me quedo con su cuadro ‘El Rayo Verde’, que es el último del sol antes de ponerse, del que se dice además que si un hombre y una mujer lo ven juntos, su amor será eterno.

De Néstor me quedo con ‘La Hermana de las Rosas’. Esa obra concretamente me recuerda a la obra de Klimt que fue el hilo conductor de la película ‘La dama de Oro’.

 
 

Un mercadillo tradicional o de domingo que siempre te guste visitar…

Aquí me quedo con la Feria Km0. que de manera itinerante, cada cierto tiempo, recorre los distintos municipios de la isla. Me gusta comer en ellas, me gusta que el sector primario tenga un lugar especial y que se le dé visibilidad. Y me consta que la organización se deja la piel en cada una de las ferias, mimando y cuidando el producto y a los productores, como se merecen.

 

Tú último descubrimiento en la isla, algún lugar diferente que no conocías hasta hace poco y al que seguro vas a volver…

La bodega Señorío de Cabrera. Un amigo me advirtió: ‘si vas a verlo, te vas a enamorar del sitio y de sus dueños’. Pues tal cual. Esa loma ‘empinada’, llena de parras, de naranjeros e incluso de café. Y Felisa y Agustín, que no pueden ser más bonitos y buenos. O ese momento de sentarme en su jardín, con una copita de su vino, con sus propias aceitunas. ¡No me importaría que me adoptaran!

 
 

 
 

Un compañero o compañera de profesión que recomendarías a alguien que no pudiera llegar a contratar a María Lezcano :=)

Tengo el orgullo de decir que tengo compañeros excelentes. ¿Cuál de nosotros es el mejor? Pues ninguno. Ninguno porque todos destacamos y flojeamos en algo. Por eso mejor dime cuáles son las características del grupo y te diré que guía te puedo recomendar…

 
 
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*Reportaje gráfico: Bea Rivero /

 
 

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