Michel Jorge Millares: memoria y defensa del turismo en Gran Canaria

El periodista y escritor Michel Jorge Millares es voz central en la historiografía del turismo en Canarias. Gran conocedor del valor social de nuestra industria, Michel desarrolla una inacabable labor de divulgación del papel de pioneros como Néstor Martín-Fernández de la Torre o Domingo Doreste. En esta conversación reflexiona sobre cómo el arte, la arquitectura y el pensamiento intelectual de inicios del siglo XX sentaron las bases de la identidad turística de Gran Canaria, mucho antes de la existencia de instituciones de promoción de destino.

Hablar de Néstor implica situarse en una Gran Canaria muy distinta a la actual. A comienzos del siglo XX la isla atravesaba dificultades económicas y sociales, con un modelo productivo muy centrado en el sector primario y escasas oportunidades de desarrollo. En ese contexto, surge una iniciativa impulsada desde la propia sociedad grancanaria que entiende la cultura como herramienta de transformación.

“Néstor Martín-Fernández de la Torre y sus hermanos forman parte de un movimiento de la sociedad civil de Gran Canaria para dar una alternativa a una situación de absoluto subdesarrollo que vivía la isla”, sostiene Michel. Sin embargo, subraya que el origen intelectual de ese proyecto no se encuentra únicamente en la figura de Néstor.

Aquella transformación comienza en Domingo Doreste, conocido como Fray Lesco. Intelectual, periodista y fundador de la Escuela Luján Pérez en 1918, Doreste fue quien articuló el primer gran relato turístico de Gran Canaria bajo el concepto del Continente en Miniatura. “Domingo Doreste se anticipa a lo que hoy llamaríamos ‘place marketing’, crear una marca turística en torno a un concepto y un relato”, señala Michel.

Domingo Doreste crea una marca y un relato

Su planteamiento partía de una idea sencilla pero poderosa: la concentración en una sola isla de paisajes, climas y referencias culturales diversas, capaces de ofrecer al visitante una experiencia única. No obstante, a ese pensamiento le faltaba una materialización estética y emocional.

Ese papel lo asumiría Néstor tras su regreso a la isla en los años 20, después de un periplo por Europa que lo había consolidado como uno de los artistas modernistas más reconocidos de su generación.


Néstor: arte y compromiso

Lejos de instalarse en una carrera individual, Néstor decidió poner su talento al servicio de un proyecto colectivo. Su objetivo era claro: rescatar y dignificar los elementos culturales que atravesaban una etapa de claro declive en la isla. “Él llamaba a ese esfuerzo ‘revalorizar lo canario’, porque estaban desapareciendo las artes tradicionales, el folclore y la artesanía”, explica Michel. Desde la pintura hasta la arquitectura, pasando por la tipografía o el diseño, Néstor concibió su obra como un todo coherente, al servicio de una identidad compartida.

 
 


 

Sus Visiones de Gran Canaria reinterpretaron el paisaje y la arquitectura insular con una mirada cosmopolita, conectándolas con referentes mediterráneos y europeos. Al mismo tiempo, impulsó la creación de una indumentaria ‘típica’ que, aunque no respondía a un modelo histórico concreto, cumplió una función decisiva en la proyección turística y cultural del territorio.

Ese modelo de vestimenta, concebido para atraer a visitantes y fortalecer la autoestima colectiva, contribuyó, además, a reactivar oficios artesanos como los calados o la recuperación de las pintaderas, integrando economía, cultura y turismo en una misma estrategia.

La visión de Néstor trascendió el ámbito artístico. Su concepción del turismo incluía espacios, recorridos y equipamientos que hoy forman parte del patrimonio histórico de Gran Canaria. El Parador de Tejeda, el Pueblo Canario, la Casa del Turismo o la Casa Fataga son ejemplos de una arquitectura pensada para dialogar con el entorno y reforzar el carácter del destino.

“A través de estas obras se crea un modelo de construcción respetuoso con el paisaje, integrado en él y con elementos propios de nuestra tradición histórica”, apunta Michel.

 
 
PUEBLO CANARIO diseño Néstor Martín Fdez de la Torre
 
Detalle ilustración de Néstor Martín Fernández de la Torre
 
 

En paralelo, se consolidó una experiencia turística que combinaba naturaleza, cultura y vida local. La llegada de viajeros en grandes trasatlánticos británicos al Puerto de La Luz convirtió a Las Palmas de Gran Canaria en una escala estratégica de las rutas hacia África, América y Asia. Desde allí partían itinerarios como la conocida Vuelta al Mundo, que recorría Bandama, La Atalaya o los viñedos del interior, ofreciendo al visitante una imagen original y coherente del territorio.

Más allá de su producción artística, Michel Jorge Millares destaca el papel de Néstor como dinamizador social. A través de discursos públicos como Habla Néstor, promovió un movimiento de conciencia colectiva que vinculaba identidad cultural y desarrollo.

El ejemplo más emblemático fue la celebración de la Navidad en el Teatro Pérez Galdós, donde miles de personas participaron ataviadas con el traje tradicional diseñado por el artista. “Se crea una conciencia y un movimiento social que hace posible que Gran Canaria desarrolle durante décadas los equipamientos que él había ideado”, recuerda Michel.

Ese liderazgo se vio reforzado por la colaboración con su hermano Miguel Martín-Fernández de la Torre, figura clave del racionalismo arquitectónico en la isla, responsable de algunos de los hitos urbanos que definieron la modernidad de Las Palmas de Gran Canaria durante el siglo XX.
 
 


 

Hacer de la vida una obra de arte

A un siglo de distancia, la experiencia de Néstor ofrece claves plenamente vigentes para el marketing turístico contemporáneo. Su lema, hacer de la vida una obra de arte, resume una forma de entender el territorio como proyecto cultural, social y económico.

“Néstor no crea la marca, pero le da forma al concepto de Continente en Miniatura y transmite el orgullo de vivir en un lugar que consideraba una obra de arte de la naturaleza”, explica Michel. Esa mirada cosmopolita, abierta al mundo y profundamente arraigada en lo local, permitió a Gran Canaria posicionarse como un destino singular mucho antes del turismo de masas.

Hoy, cuando la sostenibilidad, la diversificación y la identidad vuelven a situarse en el centro del debate turístico, ese legado cobra un nuevo sentido. Pensar el futuro del destino implica reconocer que la planificación, el conocimiento y la cultura han sido, desde el origen, elementos esenciales de su competitividad.

Néstor llamaba a valorizar ‘lo canario’

 

 

Para quienes deseen profundizar en la figura de Néstor Martín-Fernández de la Torre, Michel recomienda visitar el Museo Néstor, en el Pueblo Canario, así como consultar el discurso Habla Néstor, disponible en la Memoria Digital de Canarias de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Estos son espacios y documentos que permiten entender a Néstor no solo como artista, sino como uno de los grandes dinamizadores sociales y culturales de la isla.

En el marco del 50 aniversario de Turismo de Gran Canaria, revisitar este legado y recuperar esta historia, es también una forma de reconocer que el éxito del destino se construye a lo largo del tiempo, a partir de una visión compartida que conecta pasado, presente y futuro. Un legado colectivo que sigue definiendo la manera en que Gran Canaria se proyecta al mundo.

 
 

 
 
*Más información: Domingo Doreste, primer diseñador de marcas turísticas de España.

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