Marisa González, Carmen González y Elena Sánchez

La Palmera Hotel suma profesionalidad y hotelería familiar a las calles tranquilas de Ciudad Jardín

Marisa y Carmen González y su hija, Elena Sánchez, son propietarias y gestoras de La Palmera Hotel Boutique. Un hotel luminoso, de interiorismo cuidado. Situado en Ciudad Jardín, en Las Palmas de Gran Canaria, en un entorno tranquilo no lejos de primera línea de mar. Con Elena y Marisa hablamos de los retos que afrontan, y de los cambios que el mercado va imponiendo en modelos de alojamiento personalizado como el suyo.

 
Su hotel se ubica en una vivienda singular. Por eso querríamos pedirles que nos cuenten la historia de la casa. ¿Cuándo deciden lanzarse a su reconversión en hotel?

La casa-chalet donde se encuentra La Palmera Hotel Boutique fue propiedad de don José Merino, desde el año 1956, padre de 7 hijos y suegro de mi tía Marisa. La casa se pone en venta al fallecer don José, en 2010.

En 2017, tras realizar un estudio de mercado y observando el incremento del turismo urbano, decidimos analizar con profesionales que cabría hacer en el chalet, respetando su esencia. Con cada consulta veíamos nuestro sueño más cerca. Y por fin, el 27 de Julio, llevamos a cabo la compra a los herederos. Las obras de remodelación empezaron en enero del 2018. Y poco después, en octubre de ese año, el primer cliente se hospedaba en nuestro hotel.

Se ejecutó una obra para acondicionar el inmueble y dotarlo de todas las comodidades. Se hicieron siete habitaciones con baño privado. Equipadas con las últimas tecnologías. Todas las habitaciones exteriores y cinco de ellas con su propio balcón-terraza privada. Queríamos algo diferente, con personalidad, buscando que la sensación al entrar en nuestro hotel fuera cercana, calurosa y familiar, como nosotras tres. :=)

Este proyecto piensa también en un tipo de ‘cliente especial’. El huésped que, por movilidad reducida, no siempre puede disfrutar de un hotel como este. Pensando en ese cliente preparamos una habitación equipada para huéspedes con movilidad reducida. Se incluyó ascensor, para evitar barreras de clase alguna. En la cubierta se creó un espacio diferente, la habitación número 7, con idénticas comodidades al resto de habitaciones. Con su jardín, hamacas y sombrilla para disfrutar del sol durante el día y también del atardecer.

 
¿El nombre del hotel guarda también una historia?

Sí, el origen del nombre está en la palmera plantada en la entrada, que data de 1959. Una “cyca revoluta» testigo de toda una saga familiar y que ahora será testigo de un proyecto empresarial de tres canarias que desean tener un huequito en esta sociedad, ofreciendo un buen producto.

 

¿Cómo es el huésped que reciben? ¿El perfil cambia atendiendo a la época del año?

Nuestro hotel va dirigido a un público que quiere disfrutar de la ciudad en un ambiente relajado. Pero sí, es público diversificado. Clientes tanto de origen nacional como internacional, que vienen de vacaciones, a trabajar o incluso que viajan por motivos de salud.

A lo largo del primer año recibimos muchos clientes de empresa. La estancia de ese perfil es de dos a tres días. También alojamos cruceristas que llegan a Las Palmas de Gran Canaria unos días antes de embarcar. Y clientes que se alojan aquí después del crucero, para conocer la ciudad antes de regresar a su lugar de origen. Hemos tenido huéspedes de EEUU, pasando por Canadá, China, Francia, Inglaterra, Escandinavia… Nuestro objetivo es diversificar el origen de nuestra clientela, no depender sólo del turismo vacacional.

 
 

 

 
 
 

¿Tienen ya clientes repetidores?

Sí, hemos ido creando una cartera, tanto a nivel particular como empresarial. Lógicamente nuestro recorrido aún es corto, aunque ya tenemos huéspedes nórdicos que repiten, huéspedes franceses que vienen de la mano de algún cliente anterior e incluso norteamericanos que el año pasado estuvieron aquí alojados, de paso a otro país, y que han vuelto para disfrutar con más tiempo de la isla y de nuestro hotel.

Para nosotros es igual de importante la valoración que recibimos del huésped, más allá de conseguir una segunda o tercera visita. Por ejemplo en Booking.com, alcanzamos una valoración de 9,7 sobre 10, gracias a los buenos comentarios de los clientes. Ese valor es muy importante. Tenemos constancia que muchas personas nos eligen en función de los comentarios y puntuaciones que hemos ido obteniendo.

 

La cercanía con la Marina de Las Palmas de Gran Canaria, ¿es una ventaja?

Sí, proporciona clientes. Un perfil de cliente que llega a la ciudad el día antes de embarcar en su crucero, para conocerla mejor. Y lo mismo sucede con aquellos clientes que, tras el crucero, deciden quedarse en Las Palmas de Gran Canaria por una noche o más, antes de regresar a casa. La cercanía del Muelle Deportivo también nos da la posibilidad de hospedar nuevos huéspedes, porque hay viajeros de turismo naútico a vela que no siempre quieren pernoctar en su barco.

 
Su hotel se ubica en un área residencial que vive cierto auge turístico.

Ciudad Jardín es una joya que quizás no hemos sabido apreciar hasta ahora. Un barrio dormitorio con gran número de estilos arquitectónicos, con diversidad de flora vegetal, habitado por familias numerosas en su gran mayoría. Ha sido y aún es un barrio residencial muy céntrico. Bien comunicado con el resto de la ciudad. Está cerca de todo y al mismo tiempo lejos del bullicio urbano. En resumen, una maravilla que debemos cuidar y respetar.

Ciudad Jardín es una joya a preservar

 
¿Cómo ha cambiado el escenario para los hoteles boutique tras la aparición y el auge de las viviendas vacacionales?

Nos movemos en un sector competitivo. Y sabemos que lo único que nos va a diferenciar es apostar por la atención directa, muy personalizada. En nuestro hotel cada cliente tiene lo que necesita, y como prueba del servicio que brindamos tan sólo remitimos a los comentarios que La Palmera Hotel Boutique recibe en Booking, Expedia, etc… Nuestros clientes son tratados ‘a la carta‘ desde que llegan hasta que parten. Los recibimos y despedimos personalmente.

 
 

 

 

 
 

Las Palmas de Gran Canaria va ganando posicionamiento como destino de turismo náutico y deportivo. La marca-ciudad se fortalece en muchos segmentos.

Sí, a lo largo del año se celebran multitud de eventos, muchos eventos náuticos, algunos reconocidos mundialmente. No podemos olvidar que somos una isla. Y con un clima maravilloso. El pasado octubre, sin ir más lejos, tuvimos el honor de tener alojados en nuestro hotel a parte del Comité de Organización de la regata Mini-Transat la Boulangère. Pues sólo esto nos ha dado ahora la oportunidad de entrar en el mercado francés.

 
¿Cuánta gente trabaja el día a día de su hotel?

Yo llevo la gestión y la administración del hotel, pero siempre apoyada por el conocimiento que dan los años de experiencia de mi tía Marisa.

 

 
 

¿Se apoyan en la externalización de parte del trabajo?

Realmente no, porque nuestro reto personal y profesional es conseguir que los clientes se encuentren en La Palmera Hotel Boutique como en casa. Que estén cómodos y atendidos desde el momento en que llegan. Estamos pendientes de sus necesidades y gustos. Y por eso la gestión del día a día la realizamos nosotras, directamente.

 
Comercializan paquetes especiales para noches de bodas. ¿Funciona bien?

Pues sí, funciona, estamos sorprendidas por la buena marcha de esos paquetes especiales. Hemos alojado parejas de jóvenes que van buscando algo diferente, sin tener que viajar. También recibimos matrimonios con hijos que han buscado su ‘escapadita’, dejando a los peques con sus abuelos. Por costumbre, siempre que queremos hacer algo diferente pensamos que tenemos que salir de la isla, y es un error.

 
¿Qué proyectos les gustaría incluir en ‘La Palmera’ en próximos años?

Nuestro proyecto inmediato es afianzarnos en el mercado. Y hacerlo siguiendo nuestra línea personal. Sobre todo, buscamos poder consolidar a nuestros clientes. Es el objetivo más inmediato.

 
 

Seguro habrán alojado huéspedes que dejaron un recuerdo especial. ¿Recuerdan algún cliente, alguna cliente de la categoría de los ‘muy especiales’?

Para nosotras todos nuestros clientes son especiales. Durante las Navidades pasadas recibimos tarjetas de felicitación desde Alemania, desde Estados Unidos, Francia, incluso a través de whatsapp nos hacen llegar fotos familiares. Esa familiaridad es lo que trabajamos cada día, y es a la postre lo que ofrecemos en nuestro hotel.

 

 

*Conozca la oferta de La Palmera Hotel Boutique.

 
 

 

 
*Reportaje gráfico: Bea Rivero
*Texto: F.Díaz