Coca de Armas e Ignacio Poladura de Armas

Poladura de Armas: una familia en primera fila de la gestión del turismo

La historia del turismo en Gran Canaria no se explica sólo a través de grandes infraestructuras o cifras de visitantes. Se comprende, también, a través de los liderazgos que han sabido interpretar la identidad de la isla para proyectarla al mundo. María Concepción de Armas, quien fuera la primera mujer al frente de la Consejería de Turismo, en 1993, e Ignacio Poladura de Armas, Director General de Viajes Insular, representan dos generaciones que han participado en la transformación del sector, desde la primera línea de la gestión pública y de la empresa privada.

A pesar de los profundos cambios tecnológicos y sociales, los pilares que sustentan a Gran Canaria como potencia turística permanecen, en esencia, inalterados. En eso coinciden los dos. La naturaleza, el clima y la singularidad geográfica siguen siendo el imán principal. Para Coca de Armas, la clave reside en no perder de vista esa esencia: “Tenemos una gran ventaja, que es nuestra naturaleza. Si la sabemos cuidar, eso no nos va a fallar nunca, por el sitio estratégico donde estamos”.

Ignacio Poladura coincide en que la motivación del viajero apenas ha variado, aunque la gestión de esa demanda sí se ha vuelto más completa. “La motivación principal para traer turistas aquí es la que siempre hemos sabido, nuestra climatología y nuestros recursos naturales”. Sin embargo, advierte sobre las tensiones actuales derivadas del crecimiento de oferta y demanda, lo que en su opinión exige una gestión aún más profesionalizada y consciente, clave para mantener la competitividad del destino y el empleo.

Tenemos una gran ventaja, nuestra naturaleza

Uno de los datos más reveladores de esta vigencia es el alto índice de fidelidad. Ignacio señala que “el 73% de los visitantes que llegan a Gran Canaria ya han estado previamente en la isla”, un nivel de fidelización que demuestra que el destino ha sabido cumplir con las expectativas, generación tras generación.

 
Humanización en la era del algoritmo

En un momento marcado por la imparable digitalización y la automatización de procesos, surge la duda de si el trato personal sigue siendo relevante. La respuesta de ambos es un rotundo sí. Para Coca de Armas, el factor humano es lo que evita que el destino se convierta en un mero producto genérico: “El corazón siempre tiene que estar, porque si no, todo se deshumaniza”.

Desde la perspectiva y la expertise de una agencia de viajes de gran tamaño, Ignacio Poladura sostiene que la tecnología no sustituye al profesional, sino que eleva el valor del asesoramiento personalizado: “Hoy en día, el trato humano cobra muchísima importancia, aún más si cabe, (…) tenemos que ponerlo en valor”.

Esta visión conecta directamente con la amabilidad intrínseca del residente local, una característica que Coca defiende como una realidad palpable frente a discursos pesimistas: “Gran Canaria sigue siendo una isla amable porque los canarios somos amables”.

 
La mujer en el turismo: el gran motor de cambio social

Coca de Armas no solo fue una figura política. Fue una pionera en un sector donde el liderazgo femenino era, en 1993, una muy rara excepción. Durante las décadas de desarrollo de la oferta del destino, y también bajo su mandato, el turismo actuó como un potente catalizador para la igualdad. “La actividad turística ha sido un factor especial para la sociedad canaria (…) y para la mujer también, aunque todavía se nota mucho que hay una diferencia entre el trabajo de la mujer y el trabajo del hombre” -subraya.

 

Concepción de Armas Fariña
 
 

Su gestión al frente del aquel entonces Patronato de Turismo (hoy Turismo de Gran Canaria) estuvo marcada por la determinación de profesionalizar la institución. Recuerda con orgullo su apuesta por dotar al Patronato de la “eficiencia y la eficacia de una empresa privada, pero con todas las ventajas de una empresa pública”. Entre sus hitos, destaca la creación de oficinas de turismo en todos los municipios y la promoción de la isla bajo el lema ‘Mucho más que sol y playa’, impulsando rutas arqueológicas y recursos patrimoniales como la Cueva Pintada de Gáldar o el Cenobio de Valerón en Santa María de Guía, entre otras muchas iniciativas.

 
Del mostrador a la experiencia: la evolución de Viajes Insular

La conversación se detiene en la trayectoria de Viajes Insular, una empresa de servicios integrales que nació en los años 50 y que hoy, bajo la dirección de Ignacio Poladura de Armas, continúa siendo un referente. Ignacio reflexiona sobre cómo la agencia ha pasado de ser un simple punto de venta de billetes a un consultor de confianza. “Antes el cliente venía a por un billete de avión porque no tenía otra forma de conseguirlo. Hoy viene a por seguridad, a por una experiencia que no puede configurar solo frente a una pantalla”.
 
 


 
 
Esta evolución ha requerido una adaptación constante a las nuevas herramientas de marketing turístico, donde el dato es fundamental pero la interpretación humana es lo que marca la diferencia. En este sentido, Poladura destaca la importancia de la formación continua de los equipos para entender a un turista que hoy está mucho más informado y es más exigente.

El diálogo aborda uno de los temas más sensibles: la percepción de la “masificación” y la necesidad de un crecimiento sostenible. Coca de Armas recuerda que en su época el reto era atraer volumen para consolidar la economía, pero hoy el reto es gestionar ese éxito de manera equilibrada. “No se trata de atraer más, sino de tratar mejor a los que vienen y que su paso por aquí deje huella en la isla, no solo en las cuentas”.
 
 
Concepción de Armas Fariña
 
Ignacio Poladura de Armas
 
Coca de Armas e Ignacio Poladura de Armas
 
 

Ignacio complementa esta visión subrayando que la sostenibilidad no es sólo ecológica, sino social y económica. “El turismo debe ser percibido por el residente como un beneficio directo, no como una molestia. Por eso es vital que la riqueza que genera se distribuya mejor y que cuidemos el paisaje que es, al final, nuestra materia prima”. Ambos coinciden en que la diversificación de la oferta (interior, gastronomía, cultura) es la mejor herramienta para descongestionar las zonas tradicionales y repartir el impacto positivo por toda la geografía insular.

La conversación culmina en una reflexión sobre la necesidad de una visión compartida. Les preguntamos qué rol creen que debe tomar la empresa pública en el sector. Ignacio Poladura, desde el sector privado, apela a una administración más ágil: “La administración pública tiene que ser facilitadora (…), tiene que ser mucho más diligente, más eficiente y estar mucho menos burocratizada de lo que está”.

Es vital que cuidemos el paisaje, es nuestra materia prima

Por su parte, Coca de Armas lanza una petición al sector privado: “pediría a la empresa privada que colaborase con la Administración (…) es la única manera de que salga para adelante este sector tan importante para Canarias”. Al cabo, el objetivo común para ambos debería ser cómo gestionar el presente con la mirada puesta en el largo plazo. Asegurando que Gran Canaria siga siendo ese ‘Continente en Miniatura’ capaz de sorprender a quien la visita y de generarnos orgullo a nosotras, a nosotros, sus habitantes.
 
 

Coca de Armas e Ignacio Poladura de Armas

 
 

*Más información sobre la empresa canaria Viajes Insular