Daniel Montesdeoca. Director Museo Néstor

Avanzamos con Daniel Montesdeoca un futuro ilusionante para el ‘Museo Néstor’

¿Y si la Gran Canaria más interesante estuviera aún por descubrirse? Hay una isla que no se ve en postales ni se mide en kilómetros de playa, pero que aún late con fuerza en una idea indestructible. Esa otra Gran Canaria fue diseñada por un artista visionario, por un creador único: Néstor Martín-Fernández de la Torre (1887-1938).

Mucho antes de que la industria debatiese sobre el turismo de experiencias, sobre la sostenibilidad o el patrimonio, hubo un artista canario, polifacético, escenógrafo y pintor que diseñó una forma radicalmente vanguardista de entender el viaje: una inmersión absoluta donde el paisaje, la arquitectura, el folclore, la artesanía y la alta cultura contaran una historia irrepetible.

El director del Museo Néstor, Daniel Montesdeoca, sentado frente al espacio que dirige desde hace más de 20 años es capaz de dibujarla en su mente. Saluda a los obreros en un ir y venir frenético, y en su mirada se puede leer la ilusión de un nuevo comienzo.

El emblemático Museo Néstor ultima los detalles para una esperada reapertura en el corazón de Las Palmas de Gran Canaria, que en su apasionado director emerge como la chispa viva de ese legado.
 
 
Daniel Montesdeoca. Director Museo Néstor

 
 

Montesdeoca no solo custodia un conjunto de obras llenas de mensaje y símbolos, sino que se confiesa embajador de una filosofía que se revela más urgente y contemporánea que nunca, la de proteger la propia identidad como el camino hacia el futuro.
 

De nuevo, el Museo

“Va a ser una belleza”, adelanta Daniel Montesdeoca, porque este proyecto trasciende con creces la rehabilitación de un espacio museístico para rescatar el espíritu original de una obra que sigue muy viva. Durante décadas de reformas sucesivas, el edificio ideado por Néstor y materializado por su hermano, el renombrado arquitecto Miguel Martín-Fernández de la Torre, fue sumando paneles para albergar más lienzos, sepultando parte de su esencia.

El nuevo museo va a ser una belleza

“Estamos rescatando la arquitectura velada, esa que había quedado totalmente olvidada debajo de los paneles”. Con esta nueva etapa, el visitante va a encontrar un edificio “irreconocible para muchos” pero que persigue un objetivo mucho más grande que la rehabilitación en sí misma, recuperar la idea original.

El espacio no solo será hogar de las famosas series del pintor sino que busca recuperar el cuidadoso lenguaje ideado por el artista. “Néstor no es un lienzo”, soñó a lo grande y empezó a pintar la Gran Canaria que creía necesaria. Coreógrafo, diseñador, pintor, dramaturgo… Néstor invitaba al visitante a sumergirse en un metalenguaje donde nada estaba elegido al azar, con simbología, alquimia y proporciones sagradas y con un relato pensado para enamorar al residente y fascinar al turista.

Confiesa que no es fácil, pero entre sus obras favoritas el director se decanta por uno de los cuadros del ‘Poema del mar’ y no es porque sea “una imagen bonita”, sino por el mensaje que arroja. Dos jóvenes flotando en el mar, en una paz completa que solo la conexión pura con la naturaleza puede ofrecer.
 
 


 

En esa idea reposa también Néstor, que ideó un relato lleno de matices para que el visitante conociese y entendiese Gran Canaria, con el paisaje como escenario y la arquitectura, gastronomía, folclore o artesanía como lenguaje.

El paisaje como escenario, y la arquitectura, como lenguaje

Cuando empezaban a llegar los primeros turistas al hotel Santa Catalina, cuando Gran Canaria se abría al mundo como un territorio exótico e inexplorado, leyó lo que contaban las costas más exclusivas de Europa para mirar a su isla con una certeza premonitoria: Gran Canaria no debía parecerse a ningún lugar del mundo sino contarse desde aquello que la hacía única.

Con un clima, un paisaje y un patrimonio irremplazable, tomó la delantera para armar su propio relato y que la isla hablase con voz propia. Rescató oficios artesanos en la arquitectura, dio forma a edificios icónicos, planteó tascas de comida canaria donde se pudiese saborear la historia, adelantó la necesidad de proteger los espacios naturales y costeros y creó espacios donde las parrandas pudieran expresarse, vestidas con trajes que hablasen de las manos que los tejían.

En ese espacio, Gran Canaria se podía presentar a sí misma con un relato capaz de atrapar el alma viva de la isla y zambullir al visitante en una identidad magnética.

 
 
Daniel Montesdeoca. Director Museo Néstor
 
Obra de Néstor Martín Fernández de la Torre
 
Retrospectiva de Néstor Martín Fernández de la Torre en el Museo Nacional Reina Sofía
 
 

Néstor tiene en Daniel Montesdeoca un embajador de su obra “pero también de su idea”, donde el patrimonio se despereza para dejar de ser una pieza estática. “Néstor no ideó su obra para vivir en un museo, como un panteón”, afirma, convencido de que debe y puede salir de sus paredes para volver a vivirse con el fervor con el que fue diseñada.

Con la experiencia de uno de los departamentos pedagógicos más veteranos de España, el Museo Néstor se mantiene firme en un reto mayor “e indispensable”, asegura Montesdeoca, trasladar a las nuevas generaciones la visión del artista para que los jóvenes se conviertan en aliados de un cambio que se reivindica como urgente.

“Un pueblo que pierde la identidad y el conocimiento de su patrimonio no tiene futuro”, defiende, solo así los niños y niñas de hoy serán capaces de valorar y proteger esta herencia en el mañana. Se declara “positivo”, porque bajo todo el ruido y desarrollismo actual, hay un renovado impulso cultural que reivindica el orgullo del acento, la defensa del paisaje y que “siente”, y quizás ahí está la clave del éxito, que Gran Canaria es única y así debe presentarse al mundo.
 

 
Daniel Montesdeoca. Director Museo Néstor
 
 

La reapertura del Museo Néstor busca servir no solo para mostrar la desbordante imaginación de uno de los grandes genios del siglo XX, sino como puerta de entrada para reencontrarse con la idea de una isla pensada para enamorar al viajero desde la autenticidad y el respeto al territorio.

Néstor “tenía pensado cada detalle”, que aún vive en las inscripciones de sus piezas. Casi un siglo después, Gran Canaria mantiene esa magia que encendió la mente de su creador más visionario. El objetivo “es complicado”, pero Daniel Montesdeoca no piensa bajar los brazos. En la mirada de Néstor el viaje vuelve a ser un arte, y en esta gran obra la isla es su escenario más deslumbrante.
 
 
“No concibamos las cosas en pequeño sino en grande, con la vista en el porvenir”.
(Néstor Martín-Fernández de la Torre, 1936).

 
 

 
 

*Texto: Laura Bautista
**Fotografía: Arcadio Suárez